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Sexo y Revolución

Ya No Existe Muerte que nos venza última Marcha del Orgullo de Carlos Jáuregui

Ficha

Título
Ya No Existe Muerte que nos venza última Marcha del Orgullo de Carlos Jáuregui
Tipo
Artículo de publicación periódica
Fecha
Descripción
Nota de Jáuregui, Carlos "Ya No Existe Muerte que nos venza" V Marcha del Orgullo
Extensión
1 fs.
Identificador
MO-247
Cobertura temporal
extracted text
YA NO EXISTE MUERTE QUE NOS VENZA.

Y otra vez fuimos muchos y muchas más. Y otra vez fuimos, unas y otros, mejores.
Y fuimos más orgullosas y orgullosos. Y más seguros y más seguras de la necesidad
de denunciar, de reclamar, de llorar, de exigir, de patalear y también, ¡ por supuesto
!, de celebrar, de reir, de festejar, de crecer, de enorgullecernos.
Y llegábamos, claro, desde la Capital Federal. Y también llegábamos, claro, desde la
provincia de Buenos Aires. Y desde las ciudades de Rosario y de Córdoba, y de La
Plata, y de Salta, y de Neuquén, y de Mendoza, y de Jujuy. Y de todas partes
llegábamos. Y todos y todas pudimos verlo y emocionarnos y pensarlo y sentirlo: en
Buenos Aires, Argentina, a los veintiocho días del mes de junio de 1996, el día más
frío del año, la Quinta Marcha del Orgullo Lésbico, Gay, Travesti, Transexual fue una

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fiesta grande y caliente de la resistencia contra los poderosos de esta tierra.

...Como siempre, César se movía y gritaba cosas que pocos entendíamos; él igual
seguía gritando. Lohana no había aparecido y su presencia era fundamental,
esencial: debía aportar un tacho para hacer la antorcha. Marcelo...un nimbo. Su
última semana descompuesto marcaba su presencia. Gustavo, gorda profesional,
terminaba de armar el equipo de sonido. Diego y Gonzalo se pintaban. Milanesas
pedía Leo por teléfono, a la rotisería. Juán se probaba pasamontañas. El año que
viene, seguro, estará hablando ante las cámaras de televisión, a cara descubierta.
Todos y todas esperábamos un flete que nos llevara a la Plaza de Mayo. El principio
y el fin de nuestros desvelos...
...Al comienzo, en esa plaza, todo era un vacío, todo se estaba por llenar. Teníamos
tiempo. Peco lidiaba con la pesadez de la fantástica, plástica insignia de ACT-UP.
Lohana, aparecida finalmente, cocía los dobladillos de la sobria bandera de la
Biblioteca Gay Lésbica Travesti Transexual, trás colgar junto a su hermano la
pancarta de una organización que ese día no la merecía, a ella, como militante.
Omar y Hector aparecían, por Diagonal Norte acarreando la mesa de Gays D.C.

Jorge, aprovechando la ausencia tribunalicia de Marcelo, elegía a los mejores
chongos para realizar una encuesta. Su `trabajo´ sería, luego, desempeñado por
Papá Mendez, que se encantaba con la gente. Mario ya comenzaba a preparar con
Diego, la seguridad de la marcha.
...Quinta marcha del Orgullo!, ¿ Quién podría creerlo... salvo nosotros y nosotras que
desde 1992 amanecemos cada 29 de junio pensando y soñando con la marcha del
año próximo ?...
...De a poco la Plaza se llenaba de colores. Embarrarnos era un privilegio. El Arco
Iris en forma de bandera aparecía bajo las nubes, en cada poste, en cada farol, en
cada columna que lo permitiera. Las manos de apurados y azorados oficinistas se
colmaban de volantes. Pasaban los granaderos y les dábamos forros, nos
tomábamos fotos irreverentes junto a ellos. Los paseantes observaban, con intriga

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nuestra orgullosa historia fotocopiada en la Superintendencia. Llegaban las
lesbianas. Los besos florecían. Los sueños de ángeles travestis se volvían realidad.
A metros de la Catedral de Buenos Aires, los desnudos torsos masculinos en las
portadas de NX, anunciaban los deseados y deseosos días que se vienen. Julio y
Valeria, escribían sobre cartón pintado las historias tristes de nuestras y nuestros
jóvenes mártires. Los transeuntes leían, sorprendidos y espantadas, esas
presencias. Bibi y Vanessa hacían con muñecas lo que el amor hace con sus
cuerpos. Y Fabiana debutando, aterrorizada, y con éxito ante los noticieros de TV.
Alejandra y Chela acompañaban. Mujeres que se aman. Ilse y Claudina marchaban
ese día en Berlín, pero siempre están en Buenos Aires. Y estaban...Y llegaban los
periodistas de los diarios, de las radios, los móviles de la televisión. Imposible
silenciar lo que está pasando. Y creciendo. Ya no nos pueden callar más. Y todos
gritando, más y más. `Y ya lo ve, y ya lo ve, es para Corach que lo mira por TV´, un
canto generalizado. Y un gentíl comisario se acercaba para garantizarnos la
`custodia` de la marcha. Y, de pronto, un ómnibus demorado trayendo a la gente de
Rosario, y los aplausos, y su entrada triunfal en la Plaza. Y su creatividad celebrada
por todos y todas. Y la bandera de la castigada Córdoba que se levantaba. Y los

neuquinos pidiendo una pinza para terminar su pancarta. Y Eric de militar gay, y otra
de monja, y otro de cura, y otra de secretaria...Y la Justicia, más justa que nunca,
haciendo carne en el cuerpo de una loca. Y los ojos de Pedro mirándolo todo como
si fuera un chico frente a un arbolito de Navidad. Y Javier, boqueando como siempre,
observándolo todo, afinando, preparando la crítica. Y una fabulosa pandilla
acharolada
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***************************vias que se enciende acarreada por Zaima, brasileña y

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travesti como pocas. Y las bombas que explotan. Y las bengalas que enrojecen la
Cabildo nuestro. Y todas y todos, mariquitas, que no evitamos una lágrima. Y la
Quinta Marcha del Ogullo que comienza...Y los raros y las raras ocupando la ciudad
que es nuestra, a 48 horas de una nueva fundación. Y la gente que se detiene a
mirar en las esquinas. Y los aplausos desde los balcones de la Avenida de Mayo. Y
uno que otro insulto, ya casi desganado, por contravenir el `órden natural`. Y más y
más personas, sumándose a lo largo del camino. Y Oscar y Gonzalo leyendo, con
orgullo a travéz de NUESTRO nuevo equipo de sonido, los nombres de quienes
adherían Y el grito que no cesa: ` Gays, lesbianas, travestis, transexuales, luchando
todos juntos por derechos nacionales`. Y otra vez la bandera del arco iris izándose
por la idea y las manos de Diego, y flameando con orgullo, en un mástil de la Plaza
de los Dos Congresos, frente a ese edificio, donde definitivamente, como dice César,
algún día se van a votar la leyes que nos deben. Y la Argentina toda aprendiéndolo:
putos, tortas y travestis ya no nos dejamos amordazar por los cañones. Y Gustavo, y
María y Lohana, en la escalinata del monumento poniéndole nombre a nuestros
ángeles. Y una butch que sabe más que nadie de fuegos artificiales regalándonos un
paraiso de colores orgullosos. Y ya casi no hacía frío cuando Belén se convirtió en

Evita y enloqueció a los fotógrafos. Y a todas nosotras. Y a todos nosotros. Y en esa
plaza, y en esa marcha, por ese día y a esa hora, ya no fuimos una minoría. Allí
supimos que las y los que estábamos presentes somos un inmenso ejército de seres
que se aman.
Que digan lo que quieran nuestros enemigos, pero cuando de las dos mil gargantas
surgieron dos mil voces gritando PRESENTE! trás el nombre de cada una de las
víctimas del odio asesino de la policía ,supimos, (yo por lo menos lo supe),
definitivamente, que habíamos ganado: Ya no existe muerte que nos venza. Nunca.

Por Carlos Jáuregui de GAYS D.C.

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Derechos de acceso
Centro de Documentación e Investigación de la Cultura de Izquierdas (CeDInCI)
Fuente
El original del documento se encuentra en el CeDInCI, Fondo Ferreyra, Marcelo
Conjuntos de fichas
Colección Marchas del Orgullo